Tipos de baterías de moto y sus características

Todas las motos cuentan con dos elementos que almacenan energía. El depósito de gasolina es el más grande y contiene el combustible que se va consumiendo mientras se conduce. Mientras que la batería está encargada de brindar energía para hacer arrancar el motor. Una vez funcionando, el alternador proveerá de energía a todo los sistemas necesarios. Sin embargo, si esa descarga de energía inicial no se produce, el vehículo no funciona, así de sencillo.

Esto quiere decir que las baterías de moto juegan un papel esencial para que el proceso antes detallado comience sin problemas. Tomando en cuenta esto, no debería sorprenderle a nadie que con el pasar de los años hayan evolucionado, pudiéndose encontrar actualmente modelos de los más avanzados que utilizan materiales más eficientes.

Muchas motocicletas que circulan por la ciudad aún cuentan con una batería tradicional, similar a la que utilizaban vehículos de hace veinte o incluso cincuenta años atrás. Básicamente, se tratan de recipientes con ácido sulfúrico que tienen placas hechas de plomo que permanecen sumergidas.

Gracias a los nuevos descubrimientos que se han realizado en los últimos tiempos, y a los avances tecnológicos que han posibilitado incorporarlos en la vida cotidiana, ahora existen nuevas forma de suministrar energía. Entre las más populares se encuentra el litio, cuyo alto valor reactivo y poca densidad le proporcionan una serie de ventajas.

Esto ha sido aprovechado en el desarrollo de baterías para dispositivos móviles y ordenadores portátiles, que a su vez han permitido que los fabricantes de baterías de moto mejoren las capacidades de sus productos.

Las baterías de litio llegan a pesar hasta una cuarta parte de una batería tradicional, ya que este elemento es mucho más ligero que el plomo. Asimismo, su tiempo de descarga es significativamente inferior. Esto quiere decir que el vehículo puede pasar largos periodos sin utilizarse y la batería no presentará ningún malfuncionamiento.

El mayor inconveniente de estas baterías es su precio, llegando a costar tres veces más que una de plomo. Una alternativa a medio camino son las baterías de ácido selladas, que ofrecen la gran ventaja de no necesitar un mantenimiento continuo. Tal como ocurre con las baterías de moto tipo AMG; siglas en inglés que corresponden a “Absorbed Glass Matt”, que se traduce al español como “Tela impregnada de fibra de vidrio”.

Hay muchas empresas que se han especializado en la fabricación de este tipo de baterías. Una de ellas e GS Yuasa, cuya línea YuMIcron CX utiliza un avanzado sistema que impide la perdida de agua. De este modo, a diferencia de las baterías tradicionales, no es necesario rellenarlas.