Los más pequeños también son afectados

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Los problemas de la vista, casi siempre se asocian a los adultos, ya que el cuerpo se va deteriorando con la edad, está en cada uno de reducir este deterioro lo más que se pueda, con ejercicios, llevar una vida sin excesos y una dieta balanceada.
La miopía puede aparecer a edades tempranas, perturbando las capacidades visuales en la infancia. Aunque el factor genético es clave para padecerla, si no se tienen los cuidados adecuados los niños también pueden tener miopía.

Hay que estar atentos cuando los niños manifiesten algún problema con su visión, dolores de cabeza, falta de atención pueden ser algunos síntomas que advierten que puede existir algún problema de la visión.

La educación y orientación de los padres a la hora que los niños usen las computadoras o dispositivos móviles es fundamental. Ellos deben guiar al niño que el uso adecuado de estos equipos le ayudará a su salud.

Promover las actividades al aire libre y juegos en grupo fuera del hogar, harán que los niños no sean apegados a los videojuegos o computadoras, descubrirán que hay otras formas para divertirse y al mismo tiempo hacen actividades físicas.

 

Correctivos para la miopía

Los niños son más sensibles a los cambios pero se adaptan más rápidamente también a ellos, siempre y cuando el apoyo de los padres sea el adecuado y sientan que lo que les está pasando es algo normal que le puede ocurrir a cualquier niño o niña de su edad.

Hacer que vean la necesidad de usar gafas sea una experiencia divertida y que es por su propio bien, esto  le hará más sencillo el cambio que está por sufrir y que se acostumbre a la idea de que podrá ser por mucho tiempo y quizás de por vida.

Los niños tienen la facultad de que su cuerpo se puede regenerar o recuperar más rápido que un adulto, por eso al estar en presencia de los primeros síntomas de la miopía en niños, esta se puede frenar a edades tempranas.

Existen gafas, lentillas y otras formas correctivas de la miopía aplicables a los niños para su tratamiento.

Lo cierto es que no hay que descuidar a los niños, hay que estar pendiente al más mínimo cambio en su forma habitual de comportarse, ante cualquier cambio de humor por muy pequeño que parezca y se crea que no es nada. No hay que descuidarlos.

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